En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la microcuenca del río San Juan se convierte en un ejemplo de cómo la acción local puede generar
cambios reales y sostenibles. En este territorio, el Proyecto MiAgua SaMic trabaja desde 2021 en la implementación de un modelo integral de gestión del
agua y saneamiento a nivel de microcuenca, con la participación de 11 comunidades, autoridades municipales, instituciones estatales y federales, así como
organizaciones técnicas y sociales.
El proyecto parte de una visión clara: el agua, el saneamiento y el ambiente no pueden gestionarse de manera aislada, sino como un sistema interconectado
que requiere planeación, infraestructura adecuada, fortalecimiento comunitario y monitoreo constante.
Uno de los ejes principales es la planeación participativa, mediante la elaboración de diagnósticos y planes estratégicos en cada comunidad, que permiten
identificar problemáticas locales y orientar soluciones técnicas y sociales a escala de microcuenca. Este enfoque ha permitido construir acuerdos comunitarios
y fortalecer la toma de decisiones informada.
En materia de seguridad hídrica, el proyecto impulsa los Sistemas de Captación de Agua de Lluvia (SCALL), que permiten recolectar, filtrar y almacenar agua
durante la temporada de lluvias para su uso en hogares, escuelas y espacios comunitarios. Esta tecnología representa una alternativa sustentable para reducir
la dependencia de fuentes externas y mejorar la disponibilidad de agua en periodos de estiaje.
En el componente de saneamiento, MiAgua SaMic promueve sistemas descentralizados y plantas de tratamiento tipo DEWATS, que funcionan mediante procesos
naturales y de bajo consumo energético, permitiendo el tratamiento local de aguas residuales y reduciendo la contaminación de los cuerpos de agua de la
microcuenca.
A estos esfuerzos se suma el trabajo en gestión comunitaria, a través de la conformación de comités de operación y mantenimiento, así como procesos de
capacitación dirigidos a habitantes, técnicos y autoridades locales. Esta participación es clave para garantizar la sostenibilidad de la infraestructura
y fortalecer el sentido de corresponsabilidad ambiental.
El proyecto también integra acciones de monitoreo y evaluación ambiental, que permiten dar seguimiento a la calidad del agua y al impacto de las intervenciones,
así como procesos de difusión y educación ambiental que fortalecen la cultura del cuidado del agua en las comunidades.
En conjunto, estas acciones buscan disminuir la contaminación del río San Juan, mejorar el acceso a servicios de agua y saneamiento y promover una relación más
equilibrada entre las comunidades y su entorno natural.
En este Día Mundial del Medio Ambiente, el trabajo de MiAgua SaMic recuerda que la sostenibilidad no depende únicamente de grandes obras, sino de procesos
ontinuos de colaboración, organización comunitaria y decisiones responsables a nivel local.
Porque cuidar el medio ambiente también significa construir soluciones desde el territorio, con las personas y para las personas.